Cañete, Jueves 7 de Marzo de 2019 a las 8:04

PROFESORES CAÑETINOS RECIBIERON INDEMNIZACIÓN TRAS JUBILARSE LUEGO DE CUARENTA ÑOS DE SERVICIOS

Fueron mucho tiempo al servicio de la educación. Algunos estuvieron 45 años en una sala de clases; otros 38, pero todos sienten el haber contribuido de la mejor manera en la formación de los estudiantes de la comuna de Cañete.

Después de pasar toda una vida en las salas de clases un grupo de tres profesores se acogió finalmente a retiro, recibiendo de manos del alcalde de Cañete el último cheque, donde se cancela el finiquito a su vida laboral activa.

Jaime Burgos Thompson, Magda Alarcón Chacano y Jorge Villarroel Torres compartieron un emotivo momento junto a la máxima autoridad comunal y al Director Comunal de Educación, donde junto con recibir el pago por sus años de servicio, monto cercano a los 22 millones para cada uno, compartieron muchas anécdotas que dejaron atrás con su alejamiento de las salas de clases.

La ahora ex profesora Magda Alarcón recordó con nostalgia su paso por algunas de las escuelas donde debió trabajar. Lleu Lleu, Antiquina y Tres Marías fueron algunas donde entregó conocimientos a los estudiantes de eso sectores. “Cuando estuve en Tres Marías tuve que comprarme un caballo para poder llegar hasta allá. En invierno era muy difícil subir desde Cayucupil por lo que el caballo fue la solución. Lo complicado era bajar”, recordó entre risas, al mencionar que muchas veces viajo casi en el cuello del animal dado lo inclinada de la pendiente.

Jaime Burgos trabajo los últimos 38 años de su vida en la escuela Ruby Nelson Silva. El año pasado licenció su último curso y tomó impulso para dejar junto a ellos el colegio. Si bien la salud no lo ha acompañado en el último tiempo, eso no es impedimento para seguir adelante y mirar los años trabajos como parte de su vida que no se borrara fácilmente.

“Yo comencé trabajando en Contulmo, pero porque antes todo el sector de Lleu Lleu, Antiquina y Huape pertenecían a esa comuna. A mediados de los ochentas se incendió el hogar de menores de Quillaitún, en Los Álamos y trajeron a todos los niños a la escuela de Huillincó donde se necesitó más personal. Ahí postulé y me vine a trabajar a Cañete”, recuerda este ahora también ex profesor.

El alcalde Jorge Radonich, junto con agradecer todos estos años de servicio también se refirió a la instancia. “Quisimos entregar estos cheques con algo sencillo como compartir una café, pero con cariño y afecto. No con la frialdad de entregar un documento y nada más. La idea es que en unas semanas más podamos hacer una ceremonia de despedida y decirles adiós a nuestros profesores con el reconocimiento que se merecen después de tantos años al servicio de la educación y la comunidad”, finalizó la máxima autoridad comunal.