“Si proyectamos una baja en los ingresos permanentes hay que ajustar los gastos por razones lógicas” razonó el senador Felipe Harboe en apoyo del ajuste fiscal de 1% anunciado por el ministro de Hacienda, que recortará US$540 millones en el gasto público.
El parlamentario indicó que la medida era necesaria en el contexto país, asegurando que las políticas sociales y los beneficios anunciados por la presidenta no se verán afectados en la operación.
“Este ajuste fiscal no va a afectar las políticas sociales en materia de educación, salud ni vivienda, tampoco va a tocar los beneficios que la presidenta Bachelet ha comprometido para las personas más desposeídas y la clase media”, aseveró Harboe.
“Aquí habrá un esfuerzo de parte del gobierno y el mundo público de apretarse el cinturón y disminuir los gastos para contribuir a tener un ajuste que no afecte en el día a día a las familias ni tampoco a las regiones” explicó el legislador.
Por otro lado, Harboe aclaró que todavía no se sabe cómo la medida afectará a la región del Biobío, pero manifestó su voluntad para evitar recortes en proyectos de inversión que generen mano de obra en el sector.