Dos de ellos habían resultado gravemente heridos durante el cuestionado procedimiento policial en que fueron detenidos. El Juzgado de garantía de Cañete absolvió, esta miércoles, a los cuatro comuneros imputados por hurto de madera tras ser detenidos a inicio del 2015, en el Fundo Cañihual a 15km. de Tirúa.
Durante el procedimiento policial dos de los comuneros resultaron con graves lesiones. Martín Marileo sufrió una herida grave en su pierna izquierda producto de un impacto de bala, mientras que Gastón Antileo perdió uno de sus ojos. Ya en Diciembre de 2015 el mismo Tribunal había absuelto a los imputados, pero tras un recurso de nulidad del Ministerio Público, la Corte de Apelaciones de Concepción determinó que el juicio debía repetirse. El 15 de marzo de este año comenzó este segundo juicio con igual resultado absolutorio, luego que la Fiscalía no logró acreditar el delito ni la participación de los comuneros.
Javier Pereira, defensor local jefe de Cañete explicó que “todo fue un montaje para disfrazar el ataque que sufrieron dos de sus representados, por parte de carabineros”. La defensa logró demostrar además que los dos comuneros heridos no estaban en el lugar realizando faenas madereras y los otros dos – que no resultaron lesionados – estaban haciendo una ruka en el contexto de una reivindicación territorial de la comunidad “Antonio Paillao”. “Para sostener ambas tesis se usó pericia fotográfica, balística y las declaraciones de un antropólogo y una arqueóloga. Se presentaron además una serie de testigos que vieron el ataque de carabineros”, detallaron desde la Defensoría Penal Pública del Bio Bío.